domingo, 19 de diciembre de 2010

- ¿EL HOMBRE DEL AÑO? ¿LOS VENEZOLANOS DEL 2010?

Omar Lares

EL UNIVERSAL

domingo 19 de diciembre de 2010



 José Antonio Abreu nuevamente el número uno. A ese premio de la Paz en Seúl nada lo iguala y su performance musical con la juventud del país no tiene comparación. Gustavo Dudamel es clase aparte. Uno de los sucesos más sorprendentes aportados por compatriota alguno. Marcel Rasquín pareciera venir de otra galaxia. Su película "Hermano" ganó en Moscú, Los Ángeles, La Habana y en Huelva. ¿Podrá pedirse más? Antonio Díaz se consagró destronando al campeón mundial Luca Valdesi. El italiano había sido monarca del karate 3 veces. Víctor Vargas Irausquín es el empresario del año. Le ganó en tribunales madrileños a uno de los más poderosos grupos económicos españoles 150 millones de euros favorables al Banco Occidental de Descuento. Vargas comparó el triunfo legal del BOD como cuando Venezuela obtuvo su independencia. Pastor Maldonado por su épica conquista automovilística y su ingreso a la Fórmula 1. Antonio De Santolo es un prominente médico de la Clínica La Floresta distinguido en Seúl por la Federación Internacional de Sociedades de Cirugía de la Mano. Greivis Vásquez ganador del Premio Bob Cousy, piloto de Maryland, y ahora codeándose con lo mejores basquetbolistas del planeta en la NBA. Camilo Pino, ganador del premio Carolina Coronado, de novela, de Almendralejo con la obra "Valle Zamuro" en torno a la explosión social del Caracazo. Obtuvo 9.000 Euros y la publicación de su historia. Edgar Borges otro escritor vencedor del Premio de novela Albert Camus. Carlos González, champion bat en la Liga Nacional y Guante de Oro del Centerfield. Félix Hernández, ganador del Cy Young de la Liga Americana. Manuel González, primer venezolano árbitro en las Grandes Ligas, Ilan Chester por su merecido Grammy Latino por el mejor Álbum Folklórico. Jacinto Convit por sus acertadas investigaciones científicas aclamadas universalmente. El político de la temporada vuelve a ser Ismael García, relevante figura del Parlamento, la voz denunciante que más vibró en la Asamblea a lo largo del año repitiendo en su curul. Jhonatan Vegas, ganador del Abierto de Argentina con 6 golpes de ventaja en los links del Jockey Club de Buenos Aires que reunió más de 100 golfistas. Edgar Ramírez por su desempeño en la película "Carlos" en torno a El Chacal, señalada la mejor cinta extranjera por la Asociación de Críticos de Los Ángeles. El Dr. Ignacio Rodríguez Iturbe, especialista en Hidrología electo miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. El Doctor Raúl Isturiz, galardonado con la medalla de Infectología por la Sociedad Internacional por su excelente trayectoria en reconocimiento a sus severas investigaciones. Gustavo Delgado, ganador por tercera vez del Gran Premio del Caribe, disputado en La Rinconada y lo máximo del 2010 la Sinfónica Juvenil Teresa Carreño, sonidos venezolanos actuó en el Royal Festival Hall londinense y en el Auditorio Nacional de Música de Madrid, fueron, en síntesis, las individualidades que pusieron en lo más alto el tricolor patriótico.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Venezuela galardona a inventor de cura contra lepra

  • Editor: Ara
  • 09:06:21 2010-11-07 / Xinhua
El gobierno venezolano galardonó al reconocido científico venezolano Jacinto Convit con la mención honorífica del Premio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2009, informó hoy el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias del país.
La nueva categoría de este concurso, que busca la promoción científica desde el año 2001, galardonó al doctor venezolano de 97 años por sus más 72 años de experiencia profesional dedicada a la nación sudamericana.
Hoy en día, Convit dirige una investigación para la cura contra el cáncer en el Instituto de Biomedicina del Hospital Vargas, ubicado en el centro de Caracas.
El científico nacido en la capital venezolana desarrolla de manera experimental una "autovacuna" contra los cánceres de seno, estómago y colon, a través de la inmunoterapia, que ha evidenciado resultados científicos satisfactorios.
Jacinto Convit es conocido a nivel mundial por ser el inventor de la cura contra el lepra; en 1987 fue reconocido con el Premio Príncipe de Asturias de España, y en 1988, fue nominado al Premio Nobel de Medicina.

Premios nacionales de ciencia una muestra de la investigación al servicio del pueblo


Caracas, 05 Nov. AVN .- "Lo que tenemos hoy aquí representado en estos Premios Nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación 2009 es la investigación al servicio del pueblo, es solucionar los problemas de la sociedad con conocimiento, con interacción entre los saberes populares y el académico”.
Así lo señaló el viceministro de Desarrollo Científico y Tecnológico, Jorge Arreaza, en la entrega de estos galardones realizada hoy.
“Todas las menciones que han sido galardonadas tienen componente social, pues aportan conocimientos importantes, bien sea en el tema sísmico, biológico o en el de la salud, en el que se le ha dado un reconocimiento al doctor Jacinto Convit por más de 72 años de trayectoria”, indicó el viceministro.
Estos premios valoran y reconocen el talento creativo y la contribución de los venezolanos y venezolanas a la generación de conocimiento y su aplicación a la solución de las necesidades colectivas.
Tecnólogos, técnicos, innovadores, científicos e inventores populares tienen la posibilidad de presentar sus proyectos, para ser merecedores del galardón, teniendo como requisito indispensable que dichas propuestas sean pertinentes con los temas estratégicos para la creación de una nueva cultura científica, orientada a atender necesidades del pueblo.
13:21 05/11/2010
AVN

martes, 2 de noviembre de 2010

Jacinto Convit

Su vida es un ejemplo de dedicación y sencillez



Desde su hallazgo científico que cura la lepra, no ha dejado de buscar alivios para la humanidad.

Ahora avanza Con éxito en una autovacuna contra el cáncer de mama, de colon y de estómago.

Es inevitable sentirse orgulloso de ser venezolano. cuando se abre la hoja de ida del doctor Jacinto Convit. un extraordinario hombre de ciencia dedicado a estudiar soluciones para aliviar dolores físicos y de autoestima.

Se mira como un ser de presencia afable, sencilla, de facciones atractivas pese a su edad, 97 años, cumplidos el pasado 11 de septiembre. De pausado hablar y mirada que demuestra la determinación de su carácter. Es admirador del poeta Federico García Lorca amante de la poesía en general. Nacido en la parroquia más emblemática de Caracas. La Pastora, casado procreó cuatro hijos. de los que sobreviven en tres. dos médicos y un economista.

Cuando se le pregunta por sus extraordinarios trabajos científicos reconocidos por propios y extraños, se le iluminan sus azules ojos dice que es un trabajo de equipo, con una modestia que no aceptamos, porque todos los que lo acompañan. le dan el principal mérito a él. Con premios de los más altos organismos científicos venezolanos e internacionales. Sólo le falta recibir el Premio Nobel de Medicina, al cual ya fue postulado por las universidades venezolanas, pero que todavía no se le ha otorgado.

¿De sus trabajos cuales considera más efectivos para sus propósitos a favor de la humanidad?

—Todo lo que ocupa mi atención es de importancia para la humanidad. Pero lo más resaltante es sin duda la vacuna contra la Lepra y contra la Leishmaniasis. Dado a conocer al publico en 1983. el resultado de trabajos con pacientes venezolanos. Este aporte para la gente. se ha reconocido dentro y fuera de nuestro país.

Esta vacuna lograda por Convit y su equipo de médicos venezolanos y extranjeros, se aplica ya en Brasil, China, India y en todos los que han venido solicitándola. Se logra a partir del Cachicamo que se consigue al Sur del estado Apure. Reconocida por Ia Organización Mundial de la Salud. Derivó en muchos reconocimientos internacionales, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias en 1987 y al año siguiente. las universidades venezolanas, lo postularon al Premio Nobel de Medicina.


La autovacuna contra el cáncer

Este nuevo hallazgo que lleva más tres años en etapa experimental, con pacientes de cáncer de mama, de colon, estómago y cerebro. Se trata de un tratamiento, ni una vacuna preventiva que se aplica en pacientes diagnosticados de ese flagelo y se presentan voluntariamente al Instituto Biomedicina del Hospital Vargas, dependencia de la Universidad Central de Venezuela y el Ministerio para el Poder Popular de Sal Su aplicación en tres dosis, es completamente gratis y se produce a partir de las propias células del paciente.

Hasta la fecha- más de tres años aplicándose a un pequeño grupo de pacientes voluntarios, 23 en total- arroja los beneficios planteados por Convit y su equipo.

En estos momentos, cuando hay gran expectativa en la comunidad científica nacional, pacientes y familiares, se plantea desde el Instituto de Biomedicina, la invitación para que se presenten más pacientes, que deben tener un informe de su médico oncólogo y su disposición voluntaria para someterse al tratamiento.

Consideran médicos y autoridades universitarias, que este nuevo descubrimiento comprobada su eficiencia, si podría conducir a que se le otorgue el Premio Nobel de Medicina.

Pero el principal actor de este monumental descubrimiento científico, el doctor Jacinto Convit, dice con sencillez, que no le quita el sueño recibir ese reconocimiento, aunque no lo desprecia. Simplemente. Que su trabajo junto con su equipo de colaboradores, no busca ni ganar dinero, ni reconocimientos, sino que los pacientes afectados de esos tipos de cáncer, consigan la cura, sin tener que someterse al tratamiento convencional de la quimioterapia y radioterapia.

Rosita Regalado
Localizatumédico.com





lunes, 25 de octubre de 2010

El Rotary Internacional rindió homenaje al ilustre médico

MIRIAM MORILW

mmoriIIocadena-capriIes.com



INVESTIGACIÓN: LA AUTOVACUNA AÚN ES EXPERIMENTAL Y SE HA APLICADO EN TRES TIPOS DISTINTOS DE CÁNCER


Caracas. En unos dos meses se podrían conocer los resultados de la investigación sobre la autovacuna contra el cáncer, que se encuentra en fase experiniental, desarrollada por el director del Instituto de Biomedicina, Dr. Jacinto Convit.

El anuncio lo hizo el propio Dr. Convit, al ratificar que está en fase experimental, se ha aplicado en un grupo de 16 pacientes de cáncer del seno, varios casos de cáncer del estómago y un caso de cerebro. “Seguimos viendo estos casos muy detenidamente, y posiblemente en unos dos meses publicaremos los resultados”, dijo.

El señalamiento lo hizo al concluir el acto donde recibió el reconocimiento como Servidor Público 2010-2011, electo por los Rotary de Aruba, Bonaire, Curazao y Venezuela. También se le otorgó el estatus del Donante Mayor de la Fundación Rotaria del Rotary Internacional.

En el acto, al que asistió en silla de ruedas, se habló de su trayectoria, sus logros y descubrimientos científicos que han trascendido las fronteras venezolanas, al desarrollar una va- cuna contra la lepra y la leish maniasis y ahora por lograr una cura contra el cáncer.

Dijo estar profundamente agradecido por lo que calificó como un estimulo a su labor, que servirá para, en el resto de su vida, llenar lo que le falta por hacer. Sobre lo que se dijo de su trayectoria y logros como científico, observó que “muchas veces son un poco exagerados, otras son adecuados y otras son lanzando improperios que no merezco, pero todo es así en este mundo”, agregó.

Su nieta Ana Federica agradeció en nombre de la familia y exhortó a los jóvenes a seguir el ejemplo de su abuelo en pro de construir un mundo mejor..


ESENCIA DE LOS EXPERIMENTOS


El Dr. Convit desarrolló una autovacuna curativa. Para su aplicación se requiere que tas personas tengan un tumor, no estén recibiendo tratamiento y opten voluntariamente por este antígeno que se prepara con tejido que se extrae del propio tumor, se inyecta en el paciente y se espera que produzca anticuerpos que luchen contra las células anormales. Su producción es personalizada.



domingo, 24 de octubre de 2010

Jacinto Convit recibe reconocimiento por parte de Rotary International

24/10/2010 5:43:38 p.m.


video




En un homenaje al doctor Jacinto Convit por parte de Rotary International, el galeno venezolano recibió una placa de reconocimietno como servidor público que le otorga el estatus de "Donante Mayor".

"Estoy profundamente agradecido. Este estímulo servirá para el resto de mi vida cumplir los actos que todavía faltan por llenar", dijo el galeno.

El vocero de Rotary International, Luis Guillermo Pilonieta Linares, destacó la labor que ha llevado el doctor Convit en favor de los pacientes. Asimismo, consideró que la historia de la humanidad puede escribirse en antes y después del doctor Jacinto Convit, gracias a los avances que ha dado no sólo para la medicina venezolana, sino del mundo.

El reconocimiento es concedido por Aruba, Bonaire, Curazao y Venezuela.
El eminente médico venezolano Jacinto Convit recibió la mañana de este domingo un homenaje a su legado y trayectoria en la medicina científica.

El doctor asistió en silla de ruedas y ayudado por su nieta Federica Convit al acto organizado en Caracas por el Rotary Club Internacional.

Unas 500 personas aplaudieron de pie al médico que ha acaparado titulares en la prensa mundial por el inicio de las investigaciones en la creación de una “autovacuna” contra el cáncer.
La Fundación Rotaria del Caribe y Venezuela le entregó una placa y una estatuilla que lo acredita como "Donante Mayor", el mejor reconocimiento que entrega esta organización





martes, 19 de octubre de 2010

Jacinto Convit: El médico de las causas difíciles

                         Por: Por Daniela Artigas
Octubre 10, 2010




Hace poco meses el actor Édgar Ramírez comentaba en su cuenta twitter que otra de las mujeres importantes de su vida tenía cáncer de mama; su testimonio podría ser el de cualquiera de nosotros, bien sea porque hemos tenido a alguien cercano con esta enfermedad o porque la hemos conocido personalmente.

Los indicadores de salud revelan que en Venezuela el cáncer es la segunda causa de muerte entre sus habitantes. El cáncer de próstata, cuello uterino y mama son los tipos más comunes que se detectan. Ahora bien, ¿qué pasa cuando este es el diagnóstico?; para aquellos que lo consideren como una fulminante sentencia de muerte, mejor espere y dese un respiro, porque los milagros de la ciencia también existen.

Desde hace algunos meses la esperanza de venezolanos y los ojos escépticos de otros se han volcado en el último estudio que coordina uno de los científicos más prominentes que tiene el país: Jacinto Convit. Su nombre ya se convirtió en Trending topic en Twitter apenas se divulgó en prensa local la noticia sobre una vacuna contra el cáncer que desarrollaba junto a su equipo, aunque luego el mismo doctor Convit, adscrito al Instituto de Biomedicina del Hospital Caracas, corregiría diciendo que era una autovacuna y que se encontraba en fase experimental. Lo cierto es que una vez difundida la información, los venezolanos se unieron, para pedir masivamente en cuanta red social están inscritos Un Nobel para el Dr. Jacinto Convit.

Lo que no se puede negar de la historia es la genialidad de este dedicado galeno, al que muchos califican de “humano” en toda la extensión semántica de la palabra. Hace ya dos décadas fue reconocido con el Premio Príncipe de Asturias y estuvo nominado al premio Nobel de Medicina, sin embargo, el destino parece que le preparara otras cosas. Los premios ganados son gracias al desarrollo de la cura para una terrible enfermedad que separaba a quien la padeciera de su familia y la sociedad: la lepra. Además, se le reconoce por sus aportes para el tratamiento contra la leishmaniasis.

Su última y quizá más controversial investigación la realiza desde su Caracas natal, ciudad que le ha visto crecer en sus 97 años de vida. El estudio que está en fase experimental ha tratado a pacientes con cáncer de mama, colon, estómago y cerebro; el tratamiento consiste en la aplicación de tres dosis de una autovacuna que se genera a partir de la formalina, al menos un gramo de células cancerígenas de la persona tratada y el componente BCG (Bacillus de Calmette y Guérin) usado para combatir la tuberculosis, lepra y leishmaniasis. Es importante aclarar que el caso de cada paciente es único y por ende necesita atención y evaluación individual.

No todo es color rosa. Desde el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), uno de los más antiguos del país, se pide aclarar ciertos aspectos bioéticos que pueden haberse comprometido en la aplicación y desarrollo de la inmunoterapia. Más allá de la controversia, Convit tiene clara su misión en estos días, sabe el compromiso y la trascendencia que representaría encontrar la cura al cáncer o al menos generar tratamientos viables para la mejora de quien la padece. La labor de este Héroe de la Salud Pública de las Américas desde ya se circunscribe a lo mundial.








lunes, 13 de septiembre de 2010

El Nobel se merece a Convit

LATIENDO EN LA CUEVA


Por Andrés Correa


"Los sentimientos de amor hacia el ser humano estimulan la vocación de servicio, 
que no es otra cosa que un profundo amor a la vida. La profesión médica no es una profesión 
para dedicarse a producir dinero. El que abraza esta profesión, tiene que tener 
un convencimiento profundo de que es un servidor público, en todo sentido" 
Jacinto Convit
 



97 AÑOS CUMPLIÓ ayer Jacinto Convit García, y se agota el tiempo para que reciba el Nobel de Medicina que hace rato merece esta eminencia caraqueña. Aparte de sus logros científicos en parasitología, lepra y cáncer, ya el sólo hecho de que se mantenga plenamente activo en su laboratorio a su edad, es razón suficiente para honrarlo. 





El Nobel no puede concederse de manera póstuma, el ganador debe estar vivo si no al momento de la ceremonia (10 de diciembre), al menos sí cuando se anuncia el premio en octubre. Lamentablemente, como casi todo, el máximo galardón de las ciencias y humanidades también tiene máculas, y el mercadeo privado y/o el cabildeo gubernamental han determinado más de un premio, incluso para noveles y hasta advenedizos. Apenas dos ejemplos nefastos: Kissinger lo ganó el mismo año que puso a Pinochet en el poder, y Obama lo recibió si bien apenas tenía una semana en la Casa Blanca cuando se cerraron las postulaciones en febrero 2009. 





En los rubros científicos, reinan las grandes universidades y cofradías, principalmente del mundo industrial y privado, que hacen intensas campañas para que sus miembros consigan el galardón. De allí que el grueso de los premiados en estas categorías venga de EEUU y Europa Occidental. En el caso del genio Convit, un científico que se ha concentrado en trabajar -sin hacer alharacas ni buscar promoverse- en un país que, de paso, no tiene "estatus" científico, el Nobel se hace cuesta arriba, aunque lo merezca. 





La vida de Convit ha sido austera, digna, apolítica y plena de íconos caraqueños, desde que naciera en La Pastora en 1913, fuera alumno del propio Rómulo Gallegos en el Liceo Andrés Bello, egresara de la UCV, y consagrara su talento al Instituto de Biomedicina, entre las esquinas San Nicolás a Providencia, al lado del Hospital Vargas. Más caraqueño, sólo El Ávila. Aunque le nieguen el Nobel, sin duda "el mundo necesita muchos doctores Convit", como bien dice el blog creado por su sobrino Rafael: http://jacintoconvit.blogspot.com/ 





Curiosamente, aunque pocos lo sepan, un venezolano radicado en EEUU se alzó con el Nobel de Medicina en 1980: el doctor Baruj Benacerraf. Y lo logró como miembro de un equipo internacional -del cual hoy es el único sobreviviente-, por sus descubrimientos sobre estructuras determinadas por la genética que regulan las reacciones inmunológicas.


sábado, 11 de septiembre de 2010

Hoy cumple 97 años Jacinto Convit

KPO/AAG Globovisión / Prensa Convit


10/09/2010 10:57:29 p.m.

El doctor Jacinto Convit, reconocido por su trabajo en estudios epidemiológicos, cumple 97 años este 11 de septiembre. El médico venezolano ha marcado un hito importante al desarrollar una vacuna para la cura de la lepra. Este notable aporte a la ciencia médica, le valió ser postulado en 1988 para el Premio Nobel de Medicina.
En sus 72 años de trayectoria científica, ha publicado más de 340 trabajos científicos y participado en innumerables congresos. Su múltiples logros le han merecido importantes reconocimientos, entre ellos la Medalla “Salud para todos en el año 2.000”, otorgado por la OMS-OPS; Premio “Ciencia y Tecnología, otorgado por la República de México; Premio Español “Príncipe de Asturias”; Premio “José Gregorio Hernández” de la Academia Nacional de Medicina; Premio “Abraham Horwitz” de la Organización Panamericana de la Salud; Premio “Héroe de la Salud Pública de las Américas”, otorgado por la Organización Panamericana de la Salud, Washington, y el Premio TWAS Medical Sciences, otorgado por la Academia de Ciencias para el Mundo en Desarrollo, Trieste, Italia; así como varios títulos Honoris Causa, tanto de academias nacionales como internacionales. 

Actualmente desarrolla un estudio experimental, iniciado hace cuatro años, sobre la inmunoterapia del cáncer, el cual ha dado resultados esperanzadores. Se trata de una autovacuna curativa que se formula a partir de las células tumorales del mismo paciente, que se asocia con BCG y formalina. Se espera verificar los resultados a mediano y largo plazo para determinar la efectividad de este tratamiento.

Ha dedicado toda su vida al desarrollo de distintas líneas de investigación en la prevención y tratamiento de la lepra, la leishmaniasis, la oncocercosis y la micosis, entre otras dolencias de naturaleza similar. Sus estudios abarcan aspectos diversos de clínica, inmunopatología, epidemiología, control y terapéutica de estas enfermedades. Su dedicación a la investigación de la leishmaniasis, dio como resultado la elaboración de una vacuna curativa.

viernes, 10 de septiembre de 2010

REVISTA EXCESO




jueves, 2 de septiembre de 2010

A TODOS LOS INTERESADOS SE LES INFORMA QUE ESTA PÁGINA ES SOLO INFORMATIVA.

PARA TRATAR CASOS REFERENTES A LA INMUNOTERAPIA CON EL DR. JACINTO CONVIT
POR FAVOR VISITE EL SITIO DEL INSTITUTO DE BIOMEDICINA:


Información de contacto:

Para más información diríjase a nuestra página Web www.biomedicina.org.ve. Si desea enviarnos una comunicación, lo puede hacer a través de nuestro correo electrónico jconvit@gmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla o al fax (0212) 861 1258. Si requiere alguna información adicional, puede llamar al teléfono (0212) 862 6807 o dirigirse personalmente a la sede del Instituto de Biomedicina, ubicada entre las esquinas de San Nicolás a Providencia, al lado del Hospital Vargas de Caracas, Parroquia San José.

jueves, 26 de agosto de 2010

“UN VIAJE POR LA CIENCIA”

Ni la eternidad le alcanzaría al Dr. Jacinto Convit, aunque a sus 97 años, sigue trabajando inagotablemente por encontrar la cura a las enfermedades que aún siguen sin respuesta. Este científico y médico venezolano, obtuvo en 1938 el grado de Doctor en Ciencias Médicas en la Universidad Central de Venezuela. Desde entonces, sus años de vida han sido de total entrega a su profesión y sí que han valido la pena.

 
# Todo comenzó en su segunda Universidad

“Ingresé en la antigua Leprosería de Cabo Blanco como residente, y esto representó mi segunda universidad. Las condiciones en las que se encontraba el lugar eran lamentables, pues estaba concebida para realizar el aislamiento compulsorio y albergaba unos 1200 enfermos provenientes de todo el país.

Allí aprendí cuánto sufre el ser humano por estar enfermo y decidí tomar medidas al respecto. El primer esfuerzo que se hizo para cambiar esa grave situación fue organizar un equipo de investigación para encontrar un medicamento eficaz para tratar al enfermo de Lepra. Después de algunos años de investigación, logramos determinar que un derivado de un compuesto (Sulfota), Diamino-Di-fenil-Sulfona (DDS) y la Clofazimina, tenían sufi ciente efectividad para curar la enfermedad. Esto tuvo una feliz consecuencia: eliminar el aislamiento y por lo tanto, las leproserías”.

Pero, esto fue sólo el comienzo. Actualmente, se encuentra desarrollando un modelo de inmunoterapia del cáncer que puede resultar transcendental, pues hasta el momento, sus efectos han sido bastante alentadores.



# Si todos fuesen como él...

El mundo necesita muchos doctores Convit, que “amen y sirvan al prójimo” como él. “Yo creo que los sentimientos de amor hacia el ser humano estimulan la vocación de servicio, que no es otra cosa que un profundo amor a la vida. La profesión médica no es una profesión para dedicarse a producir dinero. El que abraza esta profesión, tiene que tener un convencimiento profundo de que es un servidor público, en todo sentido”.

Y si aún hay dudas de su sentir después de estas declaraciones, al preguntarle cuál había sido su mayor reconocimiento, él afi rmó: “la sonrisa de un enfermo curado”, todavía me sorprendo con su sencilla respuesta, ya que ha sido nominado a un Nobel y tiene en su lista cientos de importantes galardones.



# Tan sólo una de sus tantas

“Una noche, cuando apenas comenzaba mi trabajo como médico residente de la Leprosería de Cabo Blanco, me llevaron un pobre hombre encadenado y custodiado con guardias armados. Un hombre que lo único que tenía era Lepra. Entonces comprendí la enorme injusticia que se estaba cometiendo al condenar a inocentes a una cadena perpetua, por el sólo hecho de estar enfermos. Me di cuenta de que la verdadera lucha no era contra la enfermedad, sino contra el prejuicio y la mezquindad que la acompañaban”.

Esa lucha nunca acabó. Hoy por hoy continúa trabajando por cumplir su misión: “mi misión en este mundo es hacer un esfuerzo por otros seres que lo necesitan y la profesión médica, que es la más extraordinaria de las profesiones, es la que le da al ser humano la mayor oportunidad de expresar su amor por la gente. Por eso, tenemos que hacer un gran esfuerzo para ser los mejores médicos del mundo, lo cual implica no sólo albergar conocimientos, sino alimentar los sentimientos necesarios para comprender y ejercer nuestra misión”.

Termino como él mismo lo hizo: “los hombres de ciencia, los científicos, luchamos contra lo imposible, consagrándonos a los demás, transitando los posibles caminos para lograr que la vida se parezca cada vez
más a la vida”.

 



viernes, 20 de agosto de 2010

Avances Cercanos

En una entrevista para Diario 2001, Jacinto Convit nos cuenta, con la sencillez propia del galeno de antaño, “hemos desarrollado a través de terapias de inmunología la vacuna contra el cáncer de seno, de cólon y de estómago”.

Acompañado de una gran sonrisa, el invaluable científico venezolano, lanzó este enunciado sin ton ni son, en este sentido agregó que “el precio es enorme para combatir estas enfermedades, las terapias de quimioterapia son sumamente costosas para los pacientes, la quimio puede costar cerca de 3.000 dólares, la vacuna que venimos desarrollando en inmunoterapia del Vargas es gratuita”.

El investigador comentó que tal vacuna está compuesta por células mutantes del paciente, las cuales poseen varios tipos de células y no una sola, “la mutación es la que provoca la recaída más adelante en el paciente, al combinar un gramo de células cancerígenas que tan sólo tienen si acaso el costo de 5 dólares, el paciente desarrolla una mejoría en su propio organismo por la producción de anticuerpos que destruyen las células cancerígenas”, reiteró.

Sin embargo, no todo queda allí, el especialista en enfermedades parasitarias, indicó que ha obtenido grandes resultados en los pacientes a quienes se les ha suministrado esta vacuna, en mención especial a las afectadas con cáncer de seno, que a juicio de esta eminencia “son las que asisten a nuestro recinto, con una inmensa fe y en gran cantidad”.

Por lo que sostiene, “como esta vacuna no hay ninguna, en el país no es frecuente la producción de vacunas, somos más bien quienes las recibimos de otros países”.

Emocionado y con una lucidez increíble afirmó que “desde el Hospital Vargas queremos contribuir en la vida de los pacientes, queremos impartir tratamientos, no buscamos dinero de nadie, sólo llamamos a los enfermos para que asistan a este instituto”.

El talante de este genio y las ganas de hacer el bien al prójimo siguen intactas a pesar del paso de los años, aluden a un médico comprometido y un legado de vida sin distinción, “uno trabaja para la gente que sufre, que no tiene dinero no hay nada más precioso que ver que la enfermedad se cura, el médico no debe enriquecerse con esta carrera, venimos a salvar vidas, esa es la paga más invaluable del mundo”, concluyó el hijo consentido que ha dado la parroquia La Pastora.



MPPS continua analizando investigaciones de Jacinto Convit sobre Autovacuna para el Cancer

Primicias24.com (Ciudad Ccs) –


Ante la polémica que ha generado el proyecto de inmunoterapia contra el cáncer que promueve el doctor Jacinto Convit, el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) confirmó que se encuentran analizando el informe sobre dicha investigación, a fines de garantizar que haya cumplido con la normativa legal requerida.

En información publicada por la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), Eugenia Sader, titular del despacho de Salud, indicó que el proyecto está siendo analizado en el Comité de Ética y Bioética del MPPS y recordó que una vacuna no se desarrolla en dos, tres o cuatro años sino que requiere más de 10 años de investigación.

Resultados Positivos

Aún y cuando el proyecto que promueve Convit, director del Servicio Autónomo Instituto de Biomedicina (SAIB), se encuentra en fase experimental, el médico venezolano manifestó a Ciudad CCS que el grupo de pacientes que recibió tratamiento hace tres años, actualmente ha podido superar el cáncer.

“Afortunadamente todos esos casos que han recibido tratamiento adecuado por nosotros están sin la enfermedad, no la tienen, es como si hubiese desaparecido”, dijo.

Consideró como un avance la investigación, pues, de constituirse como una cura contra el cáncer, es un tratamiento que no requiere de costos excesivos, por lo que podría estar al alcance de toda la población afectada.

“La producción que consideramos necesaria para la investigación es de muy bajo costo, no es del desarrollo de millones de dólares que no los tienen sino los laboratorios. Esto ha obligado a un doble sentido: el que se consiga algo que valga la pena para erradicar la enfermedad, sea efectivo y que además sea a un costo muy pequeño”, refirió.

Acerca de la Investigación

El proyecto de inmunoterapia contra el cáncer propone la combinación de células tumorales del paciente con el bacilo Calmette-Guérin (BCG) y formalina para la creación de una ‘‘autovacuna” que pueda lograr una respuesta positiva en el tratamiento del cáncer de mama.

Actualmente, según aclaró el instituto, se han tratado 23 pacientes, en su mayoría con cáncer de mama, y algunos casos aislados de estómago, colon y cerebro.


Llaman a no abandonar los tratamientos

Una de las primeras reacciones ocurridas con respecto al proyecto de Convit, fue la de la Sociedad Venezolana de Oncología, la cual hizo un llamado a los pacientes que padecen de cáncer a no abandonar sus tratamientos oncológicos.

En el exhorto, la organización, que agrupa a la mayoría de los médicos oncólogos del país, argumentó que la cirugía, quimioterapia y/o radioterapia son los únicos tratamientos debidamente comprobados que pueden mejorar las condiciones de salud de los pacientes oncológicos.

Sociedad Anticancerosa da su apoyo

El presidente de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela manifestó en información publicada por la Agencia Venezolana de Noticias que, si bien es cierto aún no se cuenta con las pruebas necesarias para certificar la eficacia de la autovacuna contra en cáncer promovida por Convit, ese tipo de iniciativas demuestran la buena voluntad del médico investigador, quien ha demostrado su profesionalismo a lo largo de más de 70 años de carrera.

martes, 17 de agosto de 2010

Un hombre que nació para curar



martes 17 de agosto de 2010



Jacinto Convit es un hombre que nació para curar a la humanidad. Él nos enseña que la salud es lo más importante y es sorprendente que a sus 96 años aún sigue estudiando y trabajando para una cura contra una enfermedad que ha sido fatal para la humanidad. 

El doctor Convit ha entregado su vida para conseguir una luz y una esperanza para todas estas personas que sufren este mal.

Hombres como este médico son los que necesitamos en nuestra patria. Ojalá que todos los galenos fueran como él: entregados a su carrera y a su vocación, sin importar el dinero, el prestigio y los honores.

Su único interés es curar y ayudar a todas las personas que están sufriendo a causa del cáncer. Así deberían ser todos los profesionales de la salud en nuestro país y en el mundo.
Hay que dar gracias a Dios porque tenemos a este médico comprometido con la vida y con la búsqueda de una cura para este mal.

A los organismos del Estado a los que les corresponde el tema de la salud en el país, incluso las instituciones y profesionales pertenecientes al sector privado vinculados con esta área de la medicina, los invito a ayudar a Jacinto Convic para que siga adelante en su investigación. 

Queremos, necesitamos, que este doctor pueda hacer más vacunas y usarlas en beneficio de toda la humanidad.

¡Adelante, siempre adelante, doctor Convit! y muchas gracias por dedicarnos su vida a encontrar una cura para esta terrible enfermedad.

Isabel Báez
Ama de casa, vocera de un consejo comunal de la parroquia 23 de Enero.
ana09111@gmail.com

lunes, 16 de agosto de 2010

Ruta de la Esperanza



Se espera continuar verificando los resultados a mediano y largo plazo para determinar su verdadera efectividad, hasta los momentos se han mostrado resultados positivos e importantes que pueden llevar a la cura definitiva del cáncer.


domingo, 15 de agosto de 2010

LA LECCION DE JACINTO CONVIT para La Razón

RUBEN OSORIO CANALES



En un país como el nuestro, intoxicado por una violencia verbal cotidiana que a nada conduce, atormentado por la intolerancia, execrado de la paz necesaria para emprender caminos de  construcción  que marquen con claridad un mejor futuro para la gente toda, suelen aparecer mensajes que llaman a la reflexión y a buscar la mesura que supone el diálogo y la vocación al consenso que nos enseñó la democracia.


He hecho un alto en mi trabajo de revisión de un par de libros que debo publicar este mismo año, para leer,  releer y pensar la carta que hace pocos días Jacinto Convit ha hecho pública en la que deja reflexiones que en los actuales momentos muy pocas personas se hacen.


Este gran científico casi centenario a quien  tanto le debe Venezuela nos acaba de dar  en esa carta una lección más  al reafirmar  su fe en las nuevas generaciones, su invariable convicción de que sólo haciendo y pensando se construye un país y su  amor por Venezuela al dejar sentado con la firmeza de quien ha dado todo y nada exige, al decir que “las naciones se hacen cuando se complementan todos y todos se ponen de acuerdo”.


Este hombre extraordinario que ha luchado sin descanso por mejorar las condiciones de vida del venezolano, que con su tesón y su vocación de servidor público entró en los dominios de la lepra y la derrotó, que se internó a sus noventa años en la investigación de una cura contra el cáncer que, por cierto, motivó una incomprensible polémica, más producto de la envidia que de los purismo científicos, desde los umbrales más envidiables de la humildad que acompaña su inmensa sabiduría adquirida en los campos del dolor, nos deja en su carta un mensaje que las nuevas generaciones tienen que memorizar de por vida y trasmitirla a las generaciones por venir.


En primer lugar nos dice que nadie puede renunciar a sus sueños, que todo sueño tiene que ser emprendido con valentía, con fortalecimiento del espíritu para superar los escollos, con vocación de servir a los demás evitando ese mal compañero de viaje que se llama el prejuicio. Una premisa que deben asimilar e interiorizar los jóvenes de éste país que son la mayoría, para ser cada vez más fuertes. El prejuicio que se despertó contra el leproso, en nada difiere del que se levanta contra el pensamiento distinto. Marginar y execrar a quien piensa distinto es un comportamiento tan prejuiciado como innoble.


Si un elemento es esencial al fortalecimiento de la democracia y las instituciones que la sostienen, es la diversidad de opiniones y puntos de vista, desarrollados a lo largo de una  confrontación civilizada. Sólo de esa discusión puede salir,  en la síntesis saludable que genera el consenso, el camino a seguir para lograr soluciones que puedan conducirnos al mayor cúmulo de felicidad posible. No es en la intransigencia, ni en el desprecio por la opinión del otro que podemos encontrar las mejores soluciones, por el contrario, por ese camino se llega a la batalla campal en la que se suceden días de criminal esterilidad.


En segundo lugar nos recuerda que estudiar la historia es una obligación a cumplir para poder identificar conquistas y errores, y tener a la vista un camino mejor demarcado para transitar con mayores posibilidades  para lograr el sueño. Todos los hechos son consecuencia de otros. La historia es el mejor camino para encontrar  la verdad de ellos.


En tercer lugar nos dice que en la unión de todos está la fuerza que nos pondrá en condiciones de salir airosos en la lucha, y lo ha dicho con una imagen contundente no hecha para el olvido sino para ser tallada en la mente y en el corazón de cada uno para beneficio de ésta y de las generaciones por venir. El Maestro nos ha dicho: “En medio de una batalla campal no se puede construir una nación”.


Esta verdad del tamaño de un templo tiene que llegar a la mente de quienes en este momento se baten en una lucha estéril que sólo conduce a la destrucción y a la desesperanza y en modo particular por aquellos que, desde cualquier poder, la siembran sin pensar en sus nefastas consecuencias.


La vida de este hombre de elevada estatura moral ha sido un ejemplo de lucha contra la adversidad, un ejemplo de cómo con deseo y pasión para vivir, se construye el impulso fundamental para lograr las grandes metas.  Su larga experiencia  que comenzó en el  leprocomio de Cabo Blanco en Maiquetía, lugar que él definió como “espantoso” lo ayudó a comprender la realidad de una “sociedad profundamente egoísta incapaz de comprender el dolor ajeno.


Su mensaje llega en un momento dominado por la intolerancia y una ambición de poder de naturaleza excluyente cuando el país necesita un diálogo profundo entre todos los factores que hacen vida aquí. Nadie sobra en el camino que hay que hacer para construir la patria que nos merecemos. Detenernos a pensar y repensar la claridad de su mensaje es una manera de aprender a ser más y mejores ciudadanos venezolanos enarbolando las banderas de la solidaridad, del sueño compartido y de la aventura de ser constructores de un país mejor.


Para nada es imposible hacer un maridaje entre el tema de este artículo y un plato. Si revisamos el devenir de nuestra realidad gastronòmica nos damos cuenta que para hablar de la cocina venezolana  tenemos que hacer una gran fusión de todas las cocinas regionales que conforman nuestra vocación. Cada región tiene su cocina y cada una le aporta a la región vecina lo mejor de sus sabores, de sus olores, de sus fogones y sus saberes, operándose el milagro de permanecer cada una con su propia identidad. En nuestros hervidos, asados, pabellones, minestrones y nuestra emblemática hallaca, tenemos ejemplos vivos de cómo hacer de la unión de elementos distintos, una fuerza insuperable. Mientras usted elige el plato suyo me voy con una bullabesa criolla incorporando pequeñas porciones de todos nuestros pescados y verduras nacionales. El ajì dulce y el torito de Margarita, el jurel de la Guaira , el lau lau de Guayana, el armadillo zuliano, el mero de Falcòn, los camarones de Araya, la trucha de los Andes, las verduras y el repollo de otras apartes de esta querida Venezuela. Al final coma su plato con devociòn y fe en un mejor futuro en el que la opinión de cada uno sea tomada en cuenta.


EL CONVITE

Venezuela serà un gran paìs el dìa en que depongamos la batalla campal y nos unamos todos para enriquecerla en la pluralidad de pensamiento.