martes, 19 de octubre de 2010

Jacinto Convit: El médico de las causas difíciles

                         Por: Por Daniela Artigas
Octubre 10, 2010




Hace poco meses el actor Édgar Ramírez comentaba en su cuenta twitter que otra de las mujeres importantes de su vida tenía cáncer de mama; su testimonio podría ser el de cualquiera de nosotros, bien sea porque hemos tenido a alguien cercano con esta enfermedad o porque la hemos conocido personalmente.

Los indicadores de salud revelan que en Venezuela el cáncer es la segunda causa de muerte entre sus habitantes. El cáncer de próstata, cuello uterino y mama son los tipos más comunes que se detectan. Ahora bien, ¿qué pasa cuando este es el diagnóstico?; para aquellos que lo consideren como una fulminante sentencia de muerte, mejor espere y dese un respiro, porque los milagros de la ciencia también existen.

Desde hace algunos meses la esperanza de venezolanos y los ojos escépticos de otros se han volcado en el último estudio que coordina uno de los científicos más prominentes que tiene el país: Jacinto Convit. Su nombre ya se convirtió en Trending topic en Twitter apenas se divulgó en prensa local la noticia sobre una vacuna contra el cáncer que desarrollaba junto a su equipo, aunque luego el mismo doctor Convit, adscrito al Instituto de Biomedicina del Hospital Caracas, corregiría diciendo que era una autovacuna y que se encontraba en fase experimental. Lo cierto es que una vez difundida la información, los venezolanos se unieron, para pedir masivamente en cuanta red social están inscritos Un Nobel para el Dr. Jacinto Convit.

Lo que no se puede negar de la historia es la genialidad de este dedicado galeno, al que muchos califican de “humano” en toda la extensión semántica de la palabra. Hace ya dos décadas fue reconocido con el Premio Príncipe de Asturias y estuvo nominado al premio Nobel de Medicina, sin embargo, el destino parece que le preparara otras cosas. Los premios ganados son gracias al desarrollo de la cura para una terrible enfermedad que separaba a quien la padeciera de su familia y la sociedad: la lepra. Además, se le reconoce por sus aportes para el tratamiento contra la leishmaniasis.

Su última y quizá más controversial investigación la realiza desde su Caracas natal, ciudad que le ha visto crecer en sus 97 años de vida. El estudio que está en fase experimental ha tratado a pacientes con cáncer de mama, colon, estómago y cerebro; el tratamiento consiste en la aplicación de tres dosis de una autovacuna que se genera a partir de la formalina, al menos un gramo de células cancerígenas de la persona tratada y el componente BCG (Bacillus de Calmette y Guérin) usado para combatir la tuberculosis, lepra y leishmaniasis. Es importante aclarar que el caso de cada paciente es único y por ende necesita atención y evaluación individual.

No todo es color rosa. Desde el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), uno de los más antiguos del país, se pide aclarar ciertos aspectos bioéticos que pueden haberse comprometido en la aplicación y desarrollo de la inmunoterapia. Más allá de la controversia, Convit tiene clara su misión en estos días, sabe el compromiso y la trascendencia que representaría encontrar la cura al cáncer o al menos generar tratamientos viables para la mejora de quien la padece. La labor de este Héroe de la Salud Pública de las Américas desde ya se circunscribe a lo mundial.