miércoles, 30 de julio de 2014

En Amazonas recuerdan el trabajo del doctor Jacinto Convit

Prensa Mppcti/Dorothy Farías/Mausa Briseño.- 




A propósito de la partida física del investigador, científico y creador de la vacuna contra la Lepra, y sus investigaciones sobre la Leishmaniosis, Cáncer y Oncocercosis Jacinto Convit, el pasado 14 de mayo, el médico Biólogo y Parasitólogo, Carlos Botto, comentó desde el SACAICET, algunas vivencias que tuvo con el maestro de la medicina venezolana, quien falleció este 12 de mayo.

Carlos Botto de nacionalidad uruguaya, llego a Venezuela en los años 1979, trabajó como médico rural en el oriente del país, en un centro de salud en el Pilar cerca de Carúpano, en el estado Sucre y actualmente está dedicado al área de la Oncocercosis en el estado Amazonas.

Su relación con el doctor Jacinto Convit, inicio un sábado a las 8 de la noche mientras atendía un parto, cuando la enfermera que lo acompañaba le notifica que lo llamaban desde la capital, el asombro fue tanto que cuando contestó resulta que era el doctor Jacinto Convit en persona que le hablaba para proponerle trabajo en su laboratorio, llamada que lo llevo a trabajar con el héroe de la salud pública, en el Instituto Nacional de Dermatología, específicamente en el departamento de parasitología, posteriormente este instituto se convirtió en el Instituto de Biomedicina.

En esta entrevista amena el doctor Botto nos comentó que: “Convit tenía un carisma muy especial, yo recuerdo que solía trabajar hasta tarde en el laboratorio de lepra él veía las laminas de los pacientes después de su jornada de trabajo con el microscopio y evaluando los resultados, ese era un rasgo que lo caracterizaba mucho su dedicación constante a la medicina se quedaba hasta última hora en el laboratorio revisando lo que habían hecho sus colaboradores durante la jornada del día”.

¿Cómo era en su trabajo?
El doctor Convit trabajó hasta muy avanzada su edad, recuerdo cuando llegaba en su carrito un volvaguen, no era ostentoso a pesar de que manejaba grandes recursos por los diversos proyecto que ejecutaba en el Instituto de Biomedicina siempre orientados a la salud de los más pobres, se preocupaba por la investigación en la salud pública y que se contará con la mejor tecnología para trabajar así fuera en la última comunidad Yanomami de Amazonas tuvieran un personal entrenado y con la mejor tecnología para llevar a cabo los múltiples programas de salud que se llevan a cabo en esa zona venezolana.
¿Cómo era Convit como jefe de equipo en el campo profesional?
Era un hombre muy estricto desde el punto de vista de su investigación científica, era un gran coordinador de equipo multidisciplinario, el tuvo la capacidad de atraer mentes brillantes, grandes talentos y pudo abordar muchas viejas enfermedades con nuevos ojos y nunca descuido el aspecto social de las enfermedades, no era un investigador de gabinete era un investigador que iba al campo yo recuerdo que después de trabajar en el instituto de Biomedicina le contribuía a la fundación de este centro y en una comunidad muy alejada al sur del estado Apure para mayor sorpresa me lo conseguí allí trabajando con su equipo y él ya estaba bastante mayor.

¿Qué le motivo a buscar la cura contra la Lepra?
Empezó a estudiar y a investigar la vacuna contra la Lepra a raíz de que se encontrara en 1936 con los leprosos como en los tiempos medievales encerrados y algunos hasta encadenados en el leprocomnio, esta enfermedad separaba a las personas de sus familiares, en vista de esto Jacinto Convit combino dos medicamentos que pudieron contribuir al tratamiento de la lepra y finalmente estos pacientes pudieron reencontrarse con el mundo y sus familiares, Convit no solo los trato desde el punto vista médico sino desde lo social, lo humano que era algo que lo caracterizaba mucho su preocupación constante por los más necesitados.

¿Cuál fue la relación de Convit con la región amazonense?
En 1959, el doctor Jacinto crea el programa Nacional de eliminación de Oncocercosis, programa que se les aplico a pacientes del norte de Venezuela y también en el municipio Alto Orinoco donde identificaron alrededor de 4000 mil aldeas afectadas por esta enfermedad.
Para el año 2010 se anuncio al mundo la interrupción de la transmisión de esta enfermedad en el foco nor-oriental, en ese mismo año en una zona aislada del municipio Alto Orinoco en el pie de monte de la Sierra de Parima también se dio a conocer la interrupción de la transmisión de la Oncocercosis después de 15 años de investigación y tratamiento.

¿Qué opinaba Convit de los reconocimientos?
El doctor tuvo innumerables reconocimientos tanto en Venezuela como en el extranjero quizás uno de los más importantes se lo hizo la Organización Mundial para la Salud que lo declaro héroe de la salud pública justamente porque después de casi 50 años de su trabajo y esfuerzos la Lepra dejo de ser un problema de salud, inclusive fue seleccionado en el año 1988 para el Premio Nobel de Medicina el cuál no obtuvo, pero el manifestaba que el premio no le quitaba el sueño sino la lepra, el cáncer y que con los premios no se curaban las personas que le importaba más poder ayudar a sus pacientes.

Finalmente, Carlos Botto califica a Jacinto Convit como un investigador de campo, un hombre bondadoso y con un profundo conocimiento de las enfermedades, le gustaba escuchar a las personas y sus prioridades era ayudar a solventar los problemas de salud pública.