miércoles, 30 de junio de 2010

PASOS A SEGUIR PARA EL TRATAMIENTO

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martes, 29 de junio de 2010

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viernes, 25 de junio de 2010

ENTREVISTA AL DR. JACINTO CONVIT

videoJDG/AS Globovisión

El director del área de Biomedicina del hospital Vargas, Jacinto Convit, informó este jueves que desde hace tres años viene desarrollando una vacuna para curar el cáncer de mama, de estómago y de colon. Refirió que la vacuna ha sido aplicada en 20 personas y que sólo dos no han dado resultados positivos, porque uno era un paciente diabético y el otro se había aplicado quimioterapia.

Declaró que cada paciente con cáncer debe ser sometido a un tratamiento distinto en función de sus circunstancias particulares. Hasta ahora no han calculado los costos de la vacuna, pero es totalmente gratis para el paciente.

Convit rechaza que lo tilden de genio y señala que nunca ha trabajado en la medicina privada, pues su objetivo ha sido únicamente curar a la gente. Igualmente, se mostró agradecido con la propuesta de que lo postulen para el premio Nobel, aunque resaltó que su trabajo diario es su única satisfacción.



Usuarios de Twitter pidieron el Premio Nobel para Jacinto Convit

25 de junio 2010 08:00 pm - Lisette Cardona
Un modelo de inmunoterapia contra el cáncer que desarrolló el médico está en fase de prueba, por lo que el equipo de investigación invita a los voluntarios interesados a dirigirse al Instituto de Biomedicina.

El médico Jacinto Convit lideró las listas de Twitter en el mundo esta mañana. La etiqueta #Nobelconvit la aplicaron 0,23% de los usuarios que solicitaban el Premio Nobel de Medicina para el científico, que está en la fase de pruebas de un modelo de inmunoterapia contra el cáncer.
La estadística fue hecha por Web Trendistic, especializado en medir los temas más populares en Twitter.
El tratamiento que desarrolló Convit no es preventivo sino curativo y ha sido aplicado, apenas, a 24 pacientes. Se encuentra en fase de pruebas, por lo que el equipo de investigación requiere de voluntarios. Los interesados pueden dirigirse al Instituto de Biomedicina, en la esquina San Nicolás a Providencia, parroquia San José, Caracas.
Convit es conocido en todo el mundo por el desarrollo de tratamientos contra la lepra y la leishmaniasis.


EL UNIVERSAL 25/06/2010



Prueban vacuna contra cáncer de mama y estómago
Jacinto Convit fue postulado para el Premio Nobel de Medicina

Asegurando que su objetivo siempre ha sido curar a la gente, el doctor Jacinto Convit rechaza que lo tilden de genio. Este jueves ha sido muy especial para el científico, pues, a la par de haber anunciado que hace tres años viene desarrollando una vacuna para curar el cáncer de mama, de estómago y de colon, agradeció la propuesta de postulación para el Premio Nobel.

Calificó en entrevista con Globovisión que su trabajo es una gran satisfacción. Al frente del área de Biomedicina del hospital José María Vargas, Convit confirmó que la vacuna ha sido aplicada en 20 personas. De este grupo sólo dos no han dado resultados positivos, pero las expectativas de éxito se mantienen. "Uno era un paciente diabético y el otro se había aplicado quimioterapia", refirió sobre los dos casos puntuales.

Declaró que "cada paciente con cáncer debe ser sometido a un tratamiento distinto en función de sus circunstancias particulares". Sobre los costos de la vacuna indicó que hasta ahora no se han calculado, pero "es totalmente gratis para el paciente".

lunes, 7 de junio de 2010

AHORA CONTRA EL CANCER






JENNIFER ALBORNOZ

Con una sonrisa afable y una tranquilidad envidiable en medio del bullicio caraqueño, se encuentra el Dr. Jacinto Convit, rodeado de premios y placas de reconocimientos bien válidos, uno de los más grandes científicos que ha dado Venezuela, se mantiene a cargo de la dirección del Instituto Nacional de Biomedicina del Hospital Vargas, a sus 92 años atiende bien dispuesto a sus pacientes cada tres veces por semana.

Este insigne médico venezolano, con más de 72 años de ejercicio explica que nunca tuvo interés alguno de trabajar en el lado privado de la medicina, cuenta con 51 años de labor ininterrumpida en el Hospital Vargas y 35 años en la conducción del Instituto de Biomedicina.

Genio nacido el 11 de septiembre de 1913 en la parroquia La Pastora, mejor conocida por el descenso de hermosas mariposas amarillas procedentes de las faldas del Ávila.
Hijo de inmigrante catalán y de madre venezolana de origen canario, inició sus estudios en el Liceo Caracas.

Cursó el bachillerato en el Liceo Andrés Bello, alumno destacado del gran maestro Rómulo Gallegos en la cátedra de Filosofía y Matemáticas, sin duda la emoción destila en la límpida mirada de sus ojos azules, al rememorar su juventud el reconocido académico expresó: “Qué buenos recuerdos, un profesor ejemplar de talante visionario”.

En 1932 ingresó a la escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela donde obtuvo el título de Doctor en Ciencia Médicas en 1938.

Una invitación le cambiaría la vida y demarcaría su destino en el año 1937, el doctor Martín Vegas conocido pionero en los estudios sobre la lepra dio a conocer a Convit, la vieja casona de Cabo Blanco en el estado Vargas, la cual albergaba a cientos de pacientes afectados por lacería o lepra.

En aquel tiempo esta enfermedad era el causal del prejuicio más arraigado dentro de la sociedad, a los leprosos se les encadenaba y eran custodiados por autoridades policiales, imagen que definiría el carácter humano de Convit, quien ante tal maltrato, exigió a los guardias un mejor proceder con los enfermos.

La compasión y el querer por los pacientes no tuvieron límites en Jacinto Convit, quien unió esfuerzos junto a seis médicos venezolanos y dos italianos, para encontrar la cura a esta enfermedad.

Luego de varias investigaciones con el único remedio empleado en estos pacientes, el aceite de Chaulmoogra, pudieron comprobar que el compuesto de Sulfota y Clofazimina podía fungir con gran efectividad en contra de este mal, lo que conllevó el cierre de las conocidas leproserías donde los enfermos eran encerrados y vejados en su condición humana.

En el año 1988, los grandes avances en estudios epidemiológicos, le valieron una nominación al Premio Nobel de Medicina, por el descubrimiento de la vacuna contra la lepra, la cual resultó de la combinación de la vacuna de la tuberculosis con el bacilo Mycobacterium leprae. Un año antes de esta nominación, Convit recibió un premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.

AVANCES CERCANOS
En una entrevista para este rotativo, Jacinto Convit nos cuenta, con la sencillez propia del galeno de antaño, “hemos desarrollado a través de terapias de inmunología la vacuna contra el cáncer de seno, de cólon y de estómago”.

Acompañado de una gran sonrisa, el invaluable científico venezolano, lanzó este enunciado sin ton ni son, en este sentido agregó que “el precio es enorme para combatir estas enfermedades, las terapias de quimioterapia son sumamente costosas para los pacientes, la quimio puede costar cerca de 3.000 dólares, la vacuna que venimos desarrollando en inmunoterapia del Vargas es gratuita”.

El investigador comentó que tal vacuna está compuesta por células mutantes del paciente, las cuales poseen varios tipos de células y no una sola, “la mutación es la que provoca la recaída más adelante en el paciente, al combinar un gramo de células cancerígenas que tan sólo tienen si acaso el costo de 5 dólares, el paciente desarrolla una mejoría en su propio organismo por la producción de anticuerpos que destruyen las células cancerígenas”, reiteró.

Sin embargo, no todo queda allí, el especialista en enfermedades parasitarias, indicó que ha obtenido grandes resultados en los pacientes a quienes se les ha suministrado esta vacuna, en mención especial a las afectadas con cáncer de seno, que a juicio de esta eminencia “son las que asisten a nuestro recinto, con una inmensa fe y en gran cantidad”.

Por lo que sostiene, “como esta vacuna no hay ninguna, en el país no es frecuente la producción de vacunas, somos más bien quienes las recibimos de otros países”.

Emocionado y con una lucidez increíble afirmó que “desde el Hospital Vargas queremos contribuir en la vida de los pacientes, queremos impartir tratamientos, no buscamos dinero de nadie, sólo llamamos a los enfermos para que asistan a este instituto”.

El talante de este genio y las ganas de hacer el bien al prójimo siguen intactas a pesar del paso de los años, aluden a un médico comprometido y un legado de vida sin distinción, “uno trabaja para la gente que sufre, que no tiene dinero no hay nada más precioso que ver que la enfermedad se cura, el médico no debe enriquecerse con esta carrera, venimos a salvar vidas, esa es la paga más invaluable del mundo”, concluyó el hijo consentido que ha dado la parroquia La Pastora.
jalbornoz@dearmas.com