domingo, 22 de abril de 2012

Podría ser que pronto se encuentre la cura del cáncer


Autor: José M. Ameliach N.
Fecha de publicación: 20/04/12




Un insigne médico venezolano se ha dedicado a su investigación. Este médico es una de las más importantes figuras mundiales en la lucha contra la Lepra y ha contribuido al conocimiento de muchas enfermedades infecciosas haciendo un notable aporte a la ciencia médica, lo que le valió ser postulado en 1988 al Premio Nobel de Medicina. El doctor Jacinto Convit García nace en la cuidad de Caracas el 11 de septiembre de 1913 y acaba de elaborar una vacuna contra el cáncer de seno, colon y estómago, que aun estando en fase experimental se ha observado es efectivo su tratamiento, el cual consiste en tres inyecciones cada seis semanas. En 1987 el Jacinto Convit recibió el premio Príncipe de Asturias por sus largos años en el estudio epidemiológico y en reconocimiento por haber descubierto la cura de la terrible enfermedad de la lepra. En el Instituto de Biomedicina del Hospital Vargas, Caracas, Venezuela, cuya dirección lleva el doctor Convit desde hace 40 años, podría estarse contando las horas al cáncer por medio de una vacuna cuya investigación es llevada a cabo bajo la dirección de este laureado galeno. La guerra contra el cáncer podría estarse ganando por un compuesto de tres elementos: Mutaciones de células cancerígenas, la vacuna BCG que comúnmente se utiliza para combatir la tuberculosis y un producto denominado Formalina. El doctor Jacinto Convit explica que se llegó a determinar la fórmula tomando como base aspectos teóricos y prácticos, como la inexistencia de efectos secundarios y el estímulo del sistema inmunológico, algo que según los estudios del Instituto de Biomedicina es fundamental para luchar contra el cáncer. Hasta ahora las primeras apariciones que ha tenido la vacuna en los medios han sido como la cura contra el cáncer de colon, estómago y seno, específicamente.



La vacuna funciona contra estos tres tipos de cáncer, hasta ahora. La investigación lleva ocho años en proceso logrando tratar a unos 53 pacientes, quienes actualmente se encuentran en buenas condiciones, lo que lleva a concluir que, al menos inicialmente, la vacuna está siendo efectiva. Sin embargo el doctor Convit destaca que la experiencia que se tiene sobre la actuación del medicamento y el tratamiento es relativamente nueva, por lo que se puede afirmar que las indagaciones son todavía prematuras. Son unos 36 los pacientes tratados contra el cáncer de seno, por lo que se podría afirmar que es en este tipo de cáncer en el que se tienen más resultados, los cuales, en esta fase inicial, han sido buenos. La gente que ha acudido al doctor Convit fue en parte enviada por oncólogos que siguen sus tratamientos y otros fueron por su propia cuenta. El destacado médico resalta que el avance de los estudios de esta enfermedad y su posible cura dependerá del número de pacientes que tengan. Si bien se tienen ciertas limitaciones técnicas se espera que esa cifra vaya aumentando progresivamente para así, además de conocer la verdadera efectividad de la vacuna a mediano y largo plazo, saber su desempeño al combatir otros tipos de cáncer. El medicamento es gratuito y cualquiera que desee afianzarse a esta nueva esperanza, y a su vez contribuir con la investigación, puede acercarse al Instituto de Biomedicina del Hospital Vargas de Caracas.



Cronología de la vida curricular del Dr. Jacinto Convit:
El 19 de septiembre de 1932 ingresa a la escuela de medicina de la Universidad Central de Venezuela. En septiembre de 1937 recibe el título de Bachiller en Filosofía, optando enseguida por el título de Doctor en Ciencias Médicas.

Entre 1940 y 1943, paralelamente a su cargo en la leprosería, trabaja como director ad honorem de la Cruz Roja, seccional La Guaira, lo que le permite tener una vivencia más amplia de la clínica médica. En 1945, Convit es enviado por el Ministerio de Sanidad al Brasil, para observar los servicios antileprosos de ese país. Allí encontró 35.000 enfermos de lepra.

Director del Centro Colaborador para Referencia e Investigación en Identificación Histológica y Clasificación de la Lepra (OMS)

Premio José Gregorio Hernández, en 1955 y 1980

Medalla Federación Médica Venezolana: 1987

Miembro del Sistema de Promoción del Investigador desde 1994

Recibió la medalla "Salud para todos en el año 2000", de la Organización Panamericana de la Salud, y el premio Príncipe de Asturias.


joseameliach@hotmail.com






miércoles, 28 de diciembre de 2011

Dr. Jacinto Convit

domingo, 6 de noviembre de 2011

El Dr. Jacinto Convit y sus vacunas

Max Römer Pieretti





De vez en cuando es bueno vanagloriarse de tener gente buena entre los venezolanos. Más allá de la política -de la que escribimos siempre en este blog- hoy vamos con el aplauso por delante para Convit y sus vacunas.



No es un aplauso por las últimas del cáncer, sino por todas las que ha desarrollado por la vida entregada a su pasión, la investigación médica.


Debo compartir que estas líneas son sentidas y sinceras. Conocí al Dr. Jacinto Convit por haberlo entrevistado largamente para escribir un guión sobre su vida y obra, oportunidad que me dejó el grato sabor de conocer a la gente buena de esa ciencia silenciosa, esa del hacer diario sin mirar atrás mas que la salud que se otorgará ese nuevo día, luego fui su paciente.


Vacunas lleva las de la lepra y las del cáncer de seno, colon y estómago. Poca cosa dirían algunos del ámbito de las políticas públicas, pero mucho en el avance de la ciencia y mucho más en la procura de la simpleza que pretende como paga, una sonrisa.


Este prohombre, merece el reconocimiento universal por su labor y por el mejor ejemplo contra los achaques porque tiene una edad de esas que asombran, 96 años. Si se hubiese apegado a las normas de jubilación, desde hace 30 años estaría en su casa viendo la televisión sin aportar nada. Mas como batallador, asiste a su puesto de trabajo en el Hospital Vargas sin que medien asuntos políticos, sólo la necesidad de búsqueda de su sapiencia clínica, para alcanzar mejoría.


Convit no ha pretendido jamás reconocimientos, ni necesita ropajes para hacer su trabajo. Se inoculó de salpicaduras de vida para que creciera el virus de la bondad dentro de sí y se vacunó para le resbale lo fútil, lo superficial. Un médico que ha devuelto al país la formación recibida, la confianza depositada y la oportunidad de construir.


Ya es la segunda vez que se le postula para el Premio Nobel de Medicina. Seguramente le gustaría recibirlo, y lo merece sin duda, pero si hay algo que le gusta a este hombre sencillo, coleccionista de cachicamos de juguete, madera, semillas, metales, es saberse útil y eso, Dr. Convit lo hace con creces.


¡Gracias!














romer.max@gmail.com

sábado, 10 de septiembre de 2011

Dr. Jacinto Convit cumple 98 años


El doctor e investigador Jacinto Convit celebrará este domingo 11 de septiembre su cumpleaños 98, mientras continúa el desarrollo del Modelo Experimental de Inmunoterapia del Cáncer en el Servicio Autónomo Instituto de Biomedicina, donde labora junto a un grupo de colaboradores.



En la lucha
Desde hace cinco años, el doctor Convit desarrolla un tratamiento experimental con inmunoterapia, que podría representar una nueva posibilidad de tratamiento curativo (no preventivo) del cáncer, el cual se en-cuentra en fase de estudio y que parte de las células tumorales del mismo paciente, que se asocia con BCG y formalina. 

A pesar de su edad, Jacinto Convit dirige el Instituto de Biomedicina, el cual fundó hace más de 25 años, y está a la vanguardia de la investigación en el área de la dermatología, especialmente en lo relativo a lpadecimientos como Lepra, Leishmaniasis, Oncocer-cosis, Tuberculosis, Parasi-tosis Intestinales, Diarreas infantiles, Micosis y otras afecciones.

Adicional
Más de 72 años de experiencia profesional dedicada a la nación sudamericana.

En Marzo de este año el reconocido investigador recibió la insignia de Oficial de la Orden de la Legión de Honor por parte del embajador de Francia en Venezuela, Jean-Marc Laforet.

lunes, 1 de agosto de 2011

“La lección más grande de la vida es hacer el bien a los que sufren”

Entrevista: Jacinto Convit
Por: Randolfo Blanco




La historia de Jacinto Convit inició un 11 de septiembre de 1913 en Caracas. Estudió hasta alcanzar en 1938 el título de Doctor en Ciencias Médicas. Justo ese año marcó el antes y después de este grandioso médico cuando entró como residente en la Leprosería de Cabo Blanco, experiencia que lo motivó a buscar la cura para la milenaria enfermedad de la lepra.


Sus recientes investigaciones para curar varios tipos de cáncer lo volvieron a colocar en el huracán de la opinión pública. El mundo y en especial los venezolanos querían saber que tan cierto era esta nueva noticia. Esto desató una avalancha de informaciones entre los que apoyan y se oponen al trabajo de este reconocido científico.



Su interés no es la fama ni el reconocimiento público por lo que recientemente muy poco ha accedido conceder entrevistas a los medios. Sin embargo, tras los continuos esfuerzos del equipo editorial finalmente logramos conversar vía telefónica con Convit, pues, para este descubridor lo más importante en el momento es dedicarse de lleno a su investigación y dejar un legado en el campo de la medicina que pueda favorecer a miles de personas en el mundo.

 
Aprender a hacerle el bien al que sufre, es darle una nueva oportunidad en la vida, y es esta premisa el más grande motor que mueve a Jacinto Convit. Recuerda como su cuerpo se estremeció el día que entró a Cabo Blanco y fue testigo de cómo aquellos contagiados con lepra habían perdido su derecho a ser tratados como seres humanos. “Las condiciones de la leprosería eran lamentables, estaba concebida para realizar el aislamiento compulsivo de enfermos provenientes de toda la geografía”


Esta experiencia marcó en adelante su labor. Desde ese momento el recién graduado médico y otros ocho estudiantes unieron esfuerzos para buscar una cura contra esta enfermedad. Finalmente el trabajo dio frutos cuando las prácticas realizadas hasta entonces, sirvieron como base para el desarrollo de la Poliquimioterapia de la lepra, tratamiento que todavía difunde la Organización Mundial de la Salud en todos los países endémicos.



Sin embargo, el mayor orgullo de Convit no es la vacuna sino haber logrado que se eliminaran las leproserías y que cambiara con esto, el trato al enfermo que hasta el momento había sido aislado y menospreciado. Venezuela fue la primera nación en el mundo en mostrar que la dignidad del ser humano enfermo de lepra debe ser preservada. “Mi motivación siempre ha sido hacer el bien a los semejantes, es lo que persigo, no persigo dinero”.

Asegura que de sus 97 años ha dedicado gran parte a estudiar. “Estamos haciendo el bien a las personas, y todavía falta mucho por investigar y estudiar”. Por ello no en vano ha logrado significativos avances para curar dos de las más importantes enfermedades que hicieron su aparición hace milenios y que han mantenido a la humanidad en estado de agonía.



A la cura contra la lepra le siguió un tratamiento muy efectivo contra la Leishmaniasis y en los últimos 4 años se encuentra desarrollando una inmunoterapia contra el cáncer de mamas, colon, cerebro y estómago. El tratamiento contra estos cuatro tipos de cáncer está en su etapa experimental, pero ha mostrado resultados muy esperanzadores.



“No es una vacuna ya que se aplica a los pacientes que ya tienen la enfermedad, es un tratamiento que utiliza las mismas células tumorales del paciente para hacer una inmunoterapia personalizada, es decir que la autovacuna es diferente para cada paciente”.


¿Qué piensa de la formación universitaria?


Hay que modificarla de base. El estudiante debe aprender mucho de las cosas prácticas. Llama la atención como se dejan escapar muchas oportunidades, en especial la forma en cómo se debe tratar al enfermo, al paciente.



¿Y de la forma de impartir la formación en Venezuela?

 
Se ha mezclado mucho la politiquería en las universidades, hay gente de gobierno, de partidos políticos. La politiquería le ha hecho mucho daño a las universidades, está presente en casi todas las dependencias, no es aceptable que la Universidad sea campo de acción de partidos políticos. Eso hay que detenerlo, es muy importante que la universidad se dé cuenta de lo que está pasando.



¿Los actuales profesionales tienen ese sentido Humanista o se guían más por la necesidad de ganar dinero?


Hay muchos médicos que se han dejado llevar por sus propios intereses y los de las casas proveedoras, eso deteriora mucho al profesional.




¿Son necesarios los estudios, o la vida puedeenseñar más que los estudios?


Para mi es indiscutible, lo fundamental son los estudios. Hay cosas que se deben conseguir en la calle, hay conocimientos y experiencias personales o grupales que sólo se pueden aprender en la calle, pero el estudio te da la oportunidad del análisis, del desarrollo, lo contrario sería una vida mediocre, sin mayor importancia.



¿Qué consejo les daría a los jóvenes que prefieren trabajar a estudiar?


Están perdiendo la mejor oportunidad de su vida que es aprender. Trabajar sólo para conseguir dinero es vivir sin un verdadero objetivo.



El doctor Jacinto Covit ha ganado el cariño de sus pacientes y el respeto de la comunidad internacional. Ha recibido una gran cantidad de premios y reconocimientos entre los cuales está el premio Príncipe de Asturias en 1987, premio José Gregorio Hernández otorgado por la Academia Nacional de Medicina en 1988, los premios “Doctor Abrahan Horwitz” y “Alfred Soper” ambos otorgados por la Fundación Panamericana para la Salud y Educación en 1989 y 1991, Orden del Libertador entregada por el Ministerio de Relaciones Interiores en 1993, premio “Héroe de la Salud Pública de las Américas” concedido por la Organización Panamericana de la Salud en 2002.



En 1988 fue postulado para el premio Nobel de Medicina por sus estudios en contra de la lepra. Para este humilde investigador, Venezuela tiene la posibilidad de alcanzar muchísimos otros reconocimientos y premios internacionales pero el más grande de todos es conseguir hacer el bien al que sufre, filosofía de vida que lo ha motivado a lograr con ciencia lo que sólo había sido posible en los milagros de las citas bíblicas. Esta desinteresada vocación hacia su profesión y sus pacientes, con la que ha alcanzado ya casi un siglo de vida, posiblemente lo ubique en un futuro como el científico humanista que logró frenar una de las enfermedades más atroces que ha sufrido la humanidad: el cáncer.
Tiene 97años y lejos de pensar en descansar, este hombre, cuyo nombre se ha hecho popular en pocas semanas revolucionando el acontecer médico del país y extendiéndose a todos los campos como tema ineludible de conversación, asegura con voz sigilosa pero contundente que aún tiene mucho camino por recorrer.

viernes, 22 de julio de 2011

Mi comentario de la semana





Las Verdades de Miguel
22/07/2011


CIENTÍFICO. A propósito de la dolencia del Presidente, viene al caso lo referente a un estudioso del cáncer, quien hace cierto tiempo causó revuelo al anunciar que estaba a punto de encontrar la vacuna contra el flagelo. Se trata de Jacinto Convit, uno de los más prestigiosos científicos venezolanos de aceptación universal; sin embargo, Convit, excomulgado por los laboratorios de la medicina internacional, también fue execrado por el IVIC, cuando se le retiró todo tipo de recursos necesarios para llevar adelante su investigación. En la posición asumida por el IVIC tuvo mucho que ver la ahora embajadora María Urbaneja, alegando que JC no había cumplido con los protocolos exigidos por el organismo mencionado. No obstante, eso quedó en entredicho cuando gobiernos extranjeros como Francia y Alemania decidieron respaldarlo. Es probable que Convit sea postulado al Nobel de Medicina, no sólo por sus logros en la cura del cáncer, sino también por haber logrado la vacuna contra la lepra.

domingo, 19 de diciembre de 2010

- ¿EL HOMBRE DEL AÑO? ¿LOS VENEZOLANOS DEL 2010?

Omar Lares

EL UNIVERSAL

domingo 19 de diciembre de 2010



 José Antonio Abreu nuevamente el número uno. A ese premio de la Paz en Seúl nada lo iguala y su performance musical con la juventud del país no tiene comparación. Gustavo Dudamel es clase aparte. Uno de los sucesos más sorprendentes aportados por compatriota alguno. Marcel Rasquín pareciera venir de otra galaxia. Su película "Hermano" ganó en Moscú, Los Ángeles, La Habana y en Huelva. ¿Podrá pedirse más? Antonio Díaz se consagró destronando al campeón mundial Luca Valdesi. El italiano había sido monarca del karate 3 veces. Víctor Vargas Irausquín es el empresario del año. Le ganó en tribunales madrileños a uno de los más poderosos grupos económicos españoles 150 millones de euros favorables al Banco Occidental de Descuento. Vargas comparó el triunfo legal del BOD como cuando Venezuela obtuvo su independencia. Pastor Maldonado por su épica conquista automovilística y su ingreso a la Fórmula 1. Antonio De Santolo es un prominente médico de la Clínica La Floresta distinguido en Seúl por la Federación Internacional de Sociedades de Cirugía de la Mano. Greivis Vásquez ganador del Premio Bob Cousy, piloto de Maryland, y ahora codeándose con lo mejores basquetbolistas del planeta en la NBA. Camilo Pino, ganador del premio Carolina Coronado, de novela, de Almendralejo con la obra "Valle Zamuro" en torno a la explosión social del Caracazo. Obtuvo 9.000 Euros y la publicación de su historia. Edgar Borges otro escritor vencedor del Premio de novela Albert Camus. Carlos González, champion bat en la Liga Nacional y Guante de Oro del Centerfield. Félix Hernández, ganador del Cy Young de la Liga Americana. Manuel González, primer venezolano árbitro en las Grandes Ligas, Ilan Chester por su merecido Grammy Latino por el mejor Álbum Folklórico. Jacinto Convit por sus acertadas investigaciones científicas aclamadas universalmente. El político de la temporada vuelve a ser Ismael García, relevante figura del Parlamento, la voz denunciante que más vibró en la Asamblea a lo largo del año repitiendo en su curul. Jhonatan Vegas, ganador del Abierto de Argentina con 6 golpes de ventaja en los links del Jockey Club de Buenos Aires que reunió más de 100 golfistas. Edgar Ramírez por su desempeño en la película "Carlos" en torno a El Chacal, señalada la mejor cinta extranjera por la Asociación de Críticos de Los Ángeles. El Dr. Ignacio Rodríguez Iturbe, especialista en Hidrología electo miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. El Doctor Raúl Isturiz, galardonado con la medalla de Infectología por la Sociedad Internacional por su excelente trayectoria en reconocimiento a sus severas investigaciones. Gustavo Delgado, ganador por tercera vez del Gran Premio del Caribe, disputado en La Rinconada y lo máximo del 2010 la Sinfónica Juvenil Teresa Carreño, sonidos venezolanos actuó en el Royal Festival Hall londinense y en el Auditorio Nacional de Música de Madrid, fueron, en síntesis, las individualidades que pusieron en lo más alto el tricolor patriótico.