domingo, 11 de julio de 2010

Jacinto Convit y el pensamiento científico




http://hormigaanalitica.blogspot.com/2010/03/jacinto-convit-y-el-pensamiento.html



Para muchos, casi todos los venezolanos, el 11 de septiembre recuerda el tristemente célebre ataque terrorista que acabó con el Wall Trade Center, de Manhantan y sus icónicas torres gemelas.

La mayoría de nosotros desconoce que ese día se conmemora el nacimiento de un venezolano célebre, por su humildad, ética y logros científicos: el doctor Jacinto Convit, médico que creó la primera vacuna contra la lepra y que a sus casi 97 años sigue trabajando, atendiendo gratuitamente a los venezolanos en el Hospital Vargas.

Recientemente la biografía de Convit fue divulgada por Globovisión. Sin dudas faltó tiempo para que el país conociera los detalles de una vida pulcra, ejemplo para futuras generaciones. El doctor Convit, expresó con suficiente sencillez, que aun no entiende por qué le han dado tantos reconocimientos: premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica; Premio Nacional de Medicina, premio Ciencia y Tecnología de México y los premios Panamericanos Soopr y Horowitz; Doctor Honoris Causa de varias universidades de EE UU y nominado al premio Nobel de Medicina. Explicó que simplemente hizo su trabajo, su pasión y su compromiso como galeno.

Un hombre grande, que para su gloria o desgracia vive en un país que poco o nada valora su trabajo. Pocos venezolanos conocen su ejemplo, digno y harto suficiente para estimular valores en nuestra sociedad.

¿Por qué tiene más importancia el reguetonero del momento para los medios de comunicación? ¿Por qué los políticos y sus problemas, siguen siendo la prioridad para nuestra sociedad? ¿Por qué no se fomenta el respeto a nuestros talentos científicos? ¿Por qué talento, es sinónimo de modelo, cantante quinceañero o deportista?

Si la respuesta a estas preguntas son el conformismo, la crítica y la indiferencia, entenderemos por qué la sociedad venezolana sigue distorsionada. Criticamos, pero somos incapaces de reconocer que buena parte de la culpa del estado de cosas que tenemos en el país, parte y termina en nosotros. En nuestras bajas pasiones.

¿Cuántos programas educativos hay en la televisión nacional; cuántos estimulan el conocimiento científico; cuántos proyectan la construcción de una sociedad que trascienda a la mediocre diatriba política o la banal moda musical? Si contamos, veremos que sobrarán dedos en las manos.

Seguramente por eso Convit, concluyó, cuando le preguntaron su opinión sobre el país, que en Venezuela no podremos hablar de desarrollo, si no estimulamos a los venezolanos a querer a la ciencia, la investigación. No pretendió el doctor señalar que todos deberíamos ser científicos; quiso detallar que todos debemos tener el pleno entendimiento de la importancia de serlo y de querer serlo.

Una sociedad que piensa científicamente comprenderá que las soluciones a sus problemas no están en Mesías o en medidas coyunturales. Esta sociedad es consciente de su realidad y como conglomerado asume los retos con dedicación, sin miedo al fracaso.

¿Cuánto nos falta para ser una sociedad científica? Quizás mucho, quizás poco. Dependerá básicamente de una decisión general de la sociedad, de pensar más allá de la política. Una sociedad que trascienda a vivir y sentir problemas de dirigentes egoístas que poco o nada les importa el crecimiento del país como ciudadanía.

El primer paso, no tiene que ser dado por los gobiernos, ni por los políticos. No podemos esperar como país a que estos grupos, empeñados en proteger sus intereses, vean o detecten la importancia de hacer ciencia, de hacer patria.

Los medios de comunicación, grandes y pequeños sí tienen esa función, pero lamentablemente, son parte de esa diatriba política, a la cual han sido convidados. Una vez que la gran prensa comprenda cuál es rol en la sociedad, figuras como el Doctor Convit, serán conocidas y respetadas. Ojalá que no sea tarde.

“Vacuna contra el cáncer no es una pócima”



Psicólogo Ignacio Moreno, Pacientes deben contar con el apoyo de su oncólogo tratante



Caracas, julio 10 (REDACTA).- La inmunoterapia en Medicina está referida al conjunto de estrategias de tratamiento para estimular o reponer el sistema inmunitario frente al cáncer, infecciones u otras enfermedades así como para aminorar los efectos secundarios de tratamientos muy agresivos usados contra el cáncer. El objetivo puede ser profiláctico (preventivo) o terapéutico (curativo o de mantenimiento). Dentro de los tratamientos biológicos están los anticuerpos monoclonales, las vacunas y los denominados factores de crecimiento.

Esta es la explicación que el interesado o simplemente curioso, obtiene cuando accede a las páginas especializadas para explorar respecto a este tema. En los actuales momentos, los estudios que en este sentido adelanta -desde ya hace cuatro años- el doctor Jacinto Convit, han elevado a un ritmo frenético la dinámica de trabajo en el Instituto de Biomedicina ubicado en Caracas.

Curiosos, enfermos, investigadores y periodistas se unen en charlas informativas sobre el tema que se están dictando en esa sede, porque el interés es que la transparencia en la difusión del estudio reduzca el nivel de distorsiones e incertidumbres que genera la desinformación.

Este viernes, el doctor Ignacio Moreno, psicólogo social incorporado desde hace cinco años al equipo de trabajo del encomiable doctor Convit, estuvo al frente de los grupos que se dieron cita para aclarar sus dudas en torno al proceso.

“La vacuna -llamada autovacuna por su vinculación exclusiva a la tumoración de cada paciente- mejora el sistema inmunológico, pero si sus condiciones no son las más adecuadas en otros aspectos de su vida no se podría contar con un éxito completo”, explica Moreno. “No es una pócima, ni una vacuna que va a impedir que aparezca el cáncer, en eso hay que estar muy claro”.

De sus 96 años de vida, 72 los ha dedicado Convit a la investigación de enfermedades de importancia como la lepra, el mal de Chagas y ahora el cáncer.

El psicólogo fue insistente en aclarar -como ya lo ha hecho sobradamente el líder del equipo- que el tratamiento no es preventivo sino terapéutico, y en que, para que el paciente sea admitido en el estudio experimental debe contar con el apoyo de su médico oncólogo tratante -otro requisito fundamental por cuanto en el Instituto de Biomedicina no hay este tipo de especialistas-, que debe convertirse en soporte de su paciente y supervisor de los cambios que se producen en él como consecuencia de la aplicación del tratamiento.

He allí el problema, insistió Moreno. Al parecer, la colaboración no ha sido tan amplia y rápida como se esperaba. El pronunciamiento de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela -hecho el jueves- puede ser un paso para que este escenario cambie. “El doctor Convit ha recibido apoyo moral de la Federación Médica de Venezuela y de la Sociedad Anticancerosa, y esto podría representar un cambio alentador en la colaboración que necesitamos”.

“En Valencia -por ejemplo- pareciera nuclearse un grupo de gente que quiere dar su respaldo al estudio del doctor Convit. Sabemos de médicos, fundaciones y sectores de la sociedad civil que están ganados a dar un apoyo importante a este trabajo”, afirmó sin ahondar en detalles.

Esto es importante porque la distancia podría convertirse en una limitante para los pacientes que llenen los requisitos para formar parte del estudio “no se trabaja con biopsia sino con material tumoral fresco”.

En el mundo, según aludió Moreno, se conocen 2.800 referencias de modelos de inmunoterapia aplicados a diferentes tipos de cáncer, para la FDA (Food and Drug Administration, según sus siglas en inglés) todavía los métodos plenamente aceptados son la cirugía, la terapia hormonal, la radiología y la quimioterapia, para ellos la inmunoterapia es considerada como estudio experimental.

En la página web del Instituto de Biomedicina establecen los parámetros para garantizar la efectividad de la autovacuna. “El límite a los efectos de la autovacuna está directamente relacionado con el estado del sistema inmunológico del paciente. En el desarrollo del trabajo se ha encontrado que si la persona vacunada no cuenta con un sistema inmune de nivel adecuado, la vacunación queda sin efecto. Por ello, se realiza una prueba al paciente, previa a la aplicación de la autovacuna, para evaluar su estado inmunológico y determinar si puede pasar a una siguiente fase del estudio”. (IA)

viernes, 9 de julio de 2010

Sociedad Anticancerosa de Venezuela rechaza críticas en contra de Jacinto Convit


Nallyvi Alfonzo 14:03 09/07/2010



Caracas, 09 Jul. AVN.- “La Sociedad Anticancerosa de Venezuela, SAV, y toda su junta directiva apoya al doctor Convit. Las posiciones denigrantes en contra de sus estudios que han salido a la luz pública en los últimos días a través de algunos medios de comunicación social, no merecen ningún comentario de nuestra parte”, expresó el doctor Fernando Guzmán, presidente de SAV.

El doctor Guzmán se refiere al estudio iniciado en el Instituto de Biomedicina, por su fundador y director Jacinto Convit, una investigación con inmunoterapia que ha dado resultados positivos, en una primera etapa, para la cura del cáncer de seno, estómago, colon y cerebro.

A una solicitud realizada por el doctor Convit y su equipo a la Sociedad Anticancerosa de Venezuela, donde se expresa la necesidad de contar con un médico oncólogo que trabaje en el Instituto de Biomedicina en el estudio sobre la inmunoterapia contra el cáncer, la SAV respondió positivamente.

"Cuente con nuestro apoyo irrestricto para todo lo que le haga falta, a fin de garantizar el éxito de su proyecto”, precisó el doctor Guzmán.

Según palabras del doctor Guzmán, “la meta es ambiciosa, pero bien vale la pena luchar por todo aquello que pueda resultar una solución a este problema que hoy se alza como la segunda causa de muerte en el país”.

En la SAV se espera que el estudio clínico de inmunoterapia contra el cáncer iniciado en el Instituto de Biomedicina dé resultados positivos.

“Deseamos de todo corazón que el doctor Convit tenga éxito”, aseguró el galeno.

jueves, 8 de julio de 2010

Convit defiende su "autovacuna" contra el cáncer

Yolanda Valery

BBC Mundo, Caracas



Desde que se anunció en Venezuela que el conocido médico Jacinto Convit está trabajando en una "autovacuna" contra el cáncer de mama, estómago y cólon, las reacciones son de dos tipos.

Por un lado, cientos de personas afectadas por la enfermedad acuden al hospital Vargas de Caracas –donde se desarrolla el estudio– con la esperanza de sumar su caso al estudio; de otra parte, científicos y especialistas guardan distancia.

La "autovacuna" es la clave de un tratamiento que busca fortalecer el sistema inmunológico para que identifique y combata el mal. Se elabora con una porción del tumor del afectado, mezclado con la vacuna BCG, que se emplea para prevenir la tuberculosis y es utilizada con éxito en el tratamiento de la lepra y la leishmaniasis, las dos áreas que le han dado fama mundial al doctor Convit.

Pero el historial que respalda al científico no es suficiente para algunos de sus colegas, que critican la falta de información certificada independientemente que rodea el estudio. Señalan además que no se están siguiendo los procedimientos aceptados universalmente. Algunos críticos califican al estudio de "poco serio" e "irresponsable".

BBC Mundo le preguntó al respecto a Jacinto Convit.

¿Cómo va su estudio de la autovacuna contra el cáncer?

Estamos trabajando. Y viendo a los pacientes. Poco a poco.

Algunos especialistas señalan que no está siguiendo protocolos internacionales. ¿Es así?

Este estudio no es nuevo, fue hecho hace mucho tiempo. Y se hizo con pacientes que vinieron por su propia cuenta. No puede haber seguido ciertos protocolos que no estaban vigentes cuando se efectuaron los estudios.

¿Es cierto que no se probó la efectividad de la autovacuna primero en animales?

Sí fue probado en animales experimentales, concretamente cobayos. En ellos se estudiaron los aspectos tóxicos e inflamatorios, y todo salió bien. Una vez que se tuvo ese resultado fue que comenzamos a trabajar con los pacientes.

¿Pero se probó que podía curar el cáncer?

Es una prueba difícil. No es aplicable porque se trata de una autovacuna individual, hecha con el tumor de cada persona. La respuesta en animales es múltiple, mientras que cada persona tiene su respuesta.

Los críticos dicen que su hipótesis no aparece probada en ninguna revista especializada independiente o "arbitrada".

En este momentos estamos preparando un trabajo de cara a la publicación. Todavía tenemos pocos pacientes. Son 18 con cáncer de mama y cuatro o cinco que sufren de estómago o colon, más uno solamente del cerebro.

¿Y cuál es el resultado concreto en esos 18 pacientes?

Los pacientes están indemnes, no se les ve manifestación de la enfermedad, y han manifestado cambios inmunológicos. De entre los dieciocho, todos menos dos: una que sufría además de diabetes, y otra que la recibimos después de que ya se le había aplicado la quimioterapia y la vacuna no funcionó.

Pero se alega que no está demostrado que su terapia sea mejor que la quimioterapia o radioterapia.

La inmunoterapia está tomando la vanguardia en el mundo porque no provoca los efectos secundarios de las otras terapias. En ese sentido, estamos en orden. Muchos vienen porque no quieren aplicarse la quimioterapia, ya que temen al efecto secundario. Pero todavía son relativamente pocos.

¿Cómo califica la reacción que ha tenido hasta ahora de sus colegas de la comunidad médica?

He encontrado receptividad de algunos pocos y reticencia de buena parte. Yo lo atribuyo a que son gente que ha trabajado durante muchos años con quimioterapia y radioterapia, y no conocen más que eso. Son reacios a admitir otras posibilidades.

¿Qué responde a quienes dicen que son poco serias e irresponsables las afirmaciones sobre los resultados positivos de su estudio?

Es verdad que no hay otro estudio probado. Pero los resultados han sido buenos. Irresponsable es demasiado hablar, sobre todo porque no estoy persiguiendo absolutamente nada, ni económico ni nada. Estamos haciendo esto sin costo alguno. Ni creo que pueda servir para hacer dinero, porque la autovacuna es individualizada para cada persona, no se puede producir en laboratorio.

Sociedad Anticancerosa apoya estudio del Dr. Convit sobre cáncer


JDG
Globovisión/ABN
08/07/2010 7:12:51 p.m.




El presidente de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela, SAV, Fernando Guzmán, afirmó que esta sociedad apoya irrestrictamente el trabajo hecho hasta ahora por el doctor Jacinto Convit, en torno al estudio clínico de inmunoterapia contra el cáncer que inició hace cuatro años.

“El doctor Convit, afirmó Guzmán, uno de los hombres venezolanos más valiosos del último siglo, gran científico e investigador, que ha trabajado por más de 70 años consecutivos por el país, hoy emprende un nuevo derrotero en la ciencia buscando un instrumento para lograr curar o mitigar esta enfermedad tan terrible como lo es el cáncer, por ello sentimos la necesidad de apoyarlo”, dijo.

“Ciertamente-explica el presidente de la SAV- no poseemos en este momento los elementos necesarios para decir que esta autovacuna sea 100% efectiva, pues estamos hablando de un estudio, pero eso no significa que no se esté haciendo algo bueno por el país e incluso por el mundo."

"Hay que darle la oportunidad al doctor Convit para que trabaje en su investigación prestándole todo el apoyo necesario, no solamente por parte del Estado, sino también de los médicos y de la empresa privada".

martes, 6 de julio de 2010

La lenta insurrección de Jacinto Convit


Autor: Douglas Morales Pulido
10:15 am 6/7/10



El mismo día que Jacinto Convit, recibió el Premio “Príncipe de Asturias” declaró enfáticamente que su mayor orgullo no era ese premio, sino “el nunca haber trabajado para la medicina privada y dedicado toda su atención e investigación al área pública”, porque: “para mí la medicina es el camino para beneficiar el prójimo. No hay mejor posibilidad que ser médico para poder realizar una vida de esfuerzo a favor de los demás” expresó al tiempo que se ajustaba sus gruesos lentes…De allí que lo recuerden como “el padre Convit” tal era la dedicación y buen trato conferido por este laureado médico a sus pacientes,(José R Colmenares ex –paciente curado del Leprocomio de Cabo Blanco).

Simultáneamente a la dedicación a sus pacientes, Convit construye un “bioterio”,donde desarrolló las fórmulas para tratar a los pacientes leprosos y con leishmaniasis.El doctor Sivira,su compañero de labores, recuerda que en ese bioterio, Convit tenía una cría de cachicamos de la especie “nueve bandas” a los que consideraba “sus héroes anónimos”.Cuenta que Convit ensayaba con los animales para inocularles el bacilo de Hansen y era el único medio de donde se podía cultivar y sacar los anticuerpos que luego libertaría a los humanos de unas de la enfermedades que desde los tiempos bíblicos se consideraba una maldición divina.

Todo este esfuerzo investigativo humanístico quedó hecho trizas, cuando en los neoliberales años 80, le quitaron el apoyo financiero a Convit. Pero él no se amilanó y continuó sus investigaciones en el Instituto de Biomedicina del Hospital Vargas, donde desarrolló la vacuna contra la leishmaniasis sin nunca descuidar su consulta gratuita a los pacientes del Hospital.

Ahora ,Convit como aquel joven médico que a los 24 años llegó al leprocomio de Cabo Blanco a combatir el mal de Hansen, emprende una nueva insurrección contra la muerte, y esta vez es embiste el cáncer, especialmente los de mama, estomago y colon, mientras que muchos colegas injertan prótesis mamarias a precios millonarios ignorando deliberdamente,sus advertencias sobre los peligros que esas prácticas pueden producir(“¿El maltrato que ocasionan las prótesis a los senos, podrían contribuir al aumento de cáncer mamario?”.Convit.J. Últimas noticias.28-10-2007.Pág.53).

Definitivamente Jacinto Convit, apuesta a la vida, no al capital, o a las ganancias.Por eso poco extraña que los miembros de la Academia de Medicina, galenos en su mayoría vinculados a clínicas privadas de renombre, y firmes creyentes en que el poseer mucho dinero confiere todos los Derechos, consideren a Convit “un insurrecto irremediable” y que junto a un grupo de Oncólogos lo abandonen por razones “poco humanitarias”.

Pero Jacinto próximo a cumplir 97 años, parece enseñarnos que cuando luchamos por la vida de los demás, nos olvidamos de nuestra muerte y el manto de la inmortalidad comienza a envolver.

Por: Douglas Morales Pulido
dougleo2@hotmail.com

Tratamiento contra cáncer de Convit no puede ser simultáneo a ningún otro

Mariana Serrano 16:51 06/07/2010




Caracas, 06 Jul. AVN.- El equipo de científicos del Instituto de Biomedicina, que trabajan junto al doctor Jacinto Convit en el desarrollo de una novedosa técnica de inmunoterapia contra el cáncer, insisten en aclarar que la técnica no puede aplicarse de forma simultanea con las radioterapias ni las quimioterapias.

La nieta del científico, Ana Federica Convit, explicó que aunque no es médico forma parte del equipo que colabora con el desarrollo de la técnica, y señaló que es indispensable entender que “y es algo que siempre queremos dejar en claro, los pacientes no pueden hacerse lo dos tratamientos simultáneamente”.

Asimismo, reiteró que es una acción completamente voluntaria optar por la aplicación del tratamiento de inmunoteria que viene desarrollando el doctor Convit desde hace más de tres años, cuyos resultados han sido alentadores en 24 pacientes que han sido tratados.

“Jamás forzamos a ningún paciente ni le decimos que tiene que hacer. Ni siquiera le decimos que se haga este tratamiento. Tampoco le diríamos que no haga sus radioterapias o sus quimioterapias. Han venido voluntaria y masivamente a optar por este tratamiento, el cual ha demostrado no tener efectos secundarios”, enfatizó Convit.

Sin embargo, mencionó que en caso que un paciente siga el tratamiento de inmunoterapia y desee darle continuidad o complementarlo con las radio o quimioterapia, puede realizarlo sin problema, siempre bajo la supervisión de su médico tratante.

“Esto se trata de una decisión plenamente voluntaria del paciente, consultando con su médico oncólogo”, dijo.